Marrakech: La musa inspiradora de Europa

Seguimos con la tendencia del mes: el nuevo viajero y con ellos los nuevos destinos. Marrakech es la elegida de hoy. Si estás planeando un viaje te presentamos una ciudad a considerar y algunos tips para recorrerla.

Abierto, pero conservador, Morroco (en lengua natal) es un constante choque cultural. Caminar por sus medinas es un laberinto de interminables sorpresas, en donde el paisaje cambia en cada rincón. Un lugar en el que la cultura árabe, beréber y subshariana se mezclan y dan lugar al país africano más rico culturalmente.

Marruecos es la puerta que conecta África con Europa y su capital es el mayor reflejo de ello. Historia y cultura se cruzan en Marrakech dando lugar a un abanico de expresiones artísticas, con influencias orientales y occidentales, que se materializan en la belleza arquitectónica y decorativa de la ciudad.

Habiendo inspirado a varios artistas europeos, Marrakesh es hoy un importante lugar de escape de cineastas, escritores, arquitectos y diseñadores quienes han encontrado en esta ciudad de pura belleza exótica y glamour, no solo una inspiración sino un refugio. Jacques Majorelle, Yves Saint Laurent, Alfred Hitchcock, Marlene Dietrich son solo algunos de los innumerables artistas que eligen esta ciudad.

Un lugar con una infinidad de sorpresas que solo vas a entender cuando lo visites. Por eso te dejamos cuatro cosas que no pueden faltar si viajas a esta capital tan colorida y particular:

  1. Quedarte en un Riad. Antiguos hogares de reyes, los riads son un must imperdible al visitar la ciudad. Caracterizados por su ostentosa decoración, propia de la cultura árabe, aquí los cuartos miran hacia los pasillos del palacete. Estos siempre se conectan en increíbles  patios internos en los que el sonido de pequeñas fuentes de agua llenan el ambiente de pura paz. La extravagancia, exotismo y tranquilidad de los riads harán que vivas Marrakech como un verdadero rey.
  2. Visitar el Jardín Majorell: Construido por el arquitecto francés Jaques Majorelle, este jardín fue comprado y restaurado por Yves Saint Laurent y su pareja Pierre Bergé. Pisar este lugar es un cambio drástico de escenario: los colores tierra característico de la ciudad de Marrakech se transforman en azules vibrantes. Las paredes y caminos azules con detalles amarillos se intercalan con una gran variedad de plantas y arboles. El verde natural es el mayor protagonistas junto con el sonido y aroma orgánico, dando lugar a una atmósfera de paz que jamas querrás abandonarla. Paz y misterio mantienen vivo a Yves en este Jardín.
  3. Comprar en una Medina: Perderte en estos laberintos es uno de las experiencias más lindas que se pueden disfrutar en Marrakech. Indagá en sus diminutas calles y rincones, entre en cada tienditas, hasta la que menos tienta puede ser genial. Dato útil: te conviene regatear cada precio, es parte de la cultura local.
  1. Asistir a una cena de danzas:Retrocedé en el tiempo y cená como lo hacían los reyes. En la cena de las danzas podrás probar las comidas marroquíes más típicas disfrutando de un espectáculo que incluye los bailes y performances más tradicionales. Es un infaltable de tu viaje!

 

Por Sabrina Argul

Categoria: TRAVEL