Mousse et Couture

Nada más espumoso que el imaginario de una semana Couture parisina, donde el paso a paso, la mano artesana estricta se desafía con los más exquisitos materiales para sorprender en vivo a un puñado de afortunadas clientas worldwide y unos cuantos miles seguidores de Instagram, aunque sin copa de champagne en mano, asisten con euforia a tan esperado evento.
La memoria, la grandeza de tiempos pasados y algunos guiños al futuro nos hacen retroceder en el tiempo, sacar ideas para nuestras bodas de ensueño y estar atentos a la influencer del momento, sinónimo milenial de la musa de antaño.

La propia Coco y el despertar feminista post primera Guerra Mundial enmarcó y dio forma a las siluetas propias de la marca.
En una especia de caja espejada, inspirada en la Decó modernista, Chanel apretó cintura para estrictos tailleurs y empavono la noche como se debe.
Cataratas de paiettes, marabú en bajo faldas, hombros y otros detalles, escotes profundos, faldas abultadas y volantes espumosos en cascada en la novia de luxe, la propia Lily-Rose Depp, en extravagante rosa.

Otra de las rigurosas Maison, Dior, también tenía novedades, la primer mujer en la historia a cargo de la casa, Grazia Chiuri  ex directora de Valentino, quien propuso un paseo en una noche de verano del sueño de Shakespeare en una puesta escena onírica y de lo más fantástica.
Así sobre musgos y laberintos, hadas encantadas, jóvenes y exquisitas hechiceras hicieron frente a la sombra de su predecesor, el racional Belga de Simons.
Con un repertorio de icónicas siluetas, respetando la historia de la Maison, estas se materializaron en languidos materiales, profusión de encajes, metros de plisados y acentos brillantes. Las tonalidades fueron de claras y lavadas a oscuras profundas donde los tocados y máscaras caracterizaron a cada personaje encantado.

Para Giambattista Valli la delicadeza está presente en estampas y refinados materiales en una versión couture más relajada, para una mujer que prefiere bajarse de los tacos y brillar por su discreción.
Con aires románticos sin y animo de empalague, los largos vestidos en gasa con mangas volumétricas propuestos para el día son la otra opción a trajes estampados con ricos detalles en joyas y plumas y vestidos cortos estampados, todo muy Jackie O.
La noche de Valli es más sensual, asimétrica y frondosa.
Los largos vestidos deambulan entre las grandes y largas faldas armadas, túnicas sin escote con joyería y  profusión de volantes espuma pastel junto a una delicada corsetería. Seguramente será las piezas preferidas de las próxima temporada de red carpets.

↑ Imágenes cortesía de Vogue

Categoria: CAT WALK