El minimalismo no tiene que significar vivir en tonos neutros absolutos; lo clave es usar el color de modo que aporte sutileza, elegancia y un estímulo visual que no deja de leerse calmo… Este entendimiento es hoy tendencia en el entramado de color en espacios de diseño de interiores –una introducción de color con moderación, elecciones que respiran en lugar de saturar. Hoy en Mondesign, Añadir color a tus espacios si tenés tendencia a ir por lo minimalista
El color no es solo decoración, sino que puede definir espacios, generar contraste y acompañar la función de cada ambiente. Una pared verde oliva oscura puede anclar una habitación, un living, por ejemplo, dándole profundidad, mientras que tonos claros como rosa polvoso, mint o rosa suave aportan más ligereza.
Cómo hacerlo sin perder simpleza en el diseño de tus espacios?
- Elegí trabajar sobre una base neutra. Empezá con lo básico: paredes, pisos y mobiliario principal en tonos suaves, blancos, cremas o grises claros. Esa base neutra permite que el color nuevo se note sin chocar. Es decir, agregá color en esos elementos que tienen más personalidad, que son meramente decorativos o agregan a modo de complemento.
- Agregá color de forma gradual… No hay que pintar todo de golpe. Un mueble puntual con un tono apagado funciona muy bien: una silla, una cómoda, una repisa, incluso un frente de cajón. Esos pequeños ajustes cambian mucho un espacio.
- Apelá a crear equilibrio mediante el uso de materiales naturales. Maderas claras o medias, texturas suaves, telas que se sientan acogedoras. El color debe sumarse a estos elementos, no competir con ellos.
- El rol de la luz natural es clave! Es esencial mirar cómo entra la luz a cada ambiente: cuánto sol directo, cuántas ventanas, si la luz es fría o cálida. Eso modifica muchísimo cómo se ven los colores que terminás eligiendo.
- Cuidá la paleta. Es mejor elegir pocos tonos, que trabajen bien entre sí. Por ejemplo, el verde oliva, mint, rosa claro y rosa empolvado de las imágenes que ilustran esta nota. Son suaves, no saturan; combinan entre ellos y armonizan con los materiales naturales.
Lo que ganás…
- Espacios visualmente más cálidos, sin perder ese aire de limpieza y orden que destila el diseño minimalista de tus espacios.
- Ambientes más personales, donde el color es un estado de ánimo: aporta más serenidad, energía o una sensación acogedora, aporta lo que vos preferís –lo que elegís contar con tu paleta.
- Armonía visual sin sobrecarga: se trata de que cada objeto, cada color, tenga su lugar, y que en conjunto la lectura del espacio se sienta ordenada.
Imágenes y diseño de interiores: Hammel Furniture
via https://www.voguescandinavia.com/; imágenes via https://www.voguescandinavia.com/