
Tanto si llevas escribiendo un diario desde los seis años como si ignoras la Moleskine vacía que compraste el año pasado, hay mucho que aprender de la forma en que los artistas llevan sus diarios. Recientemente, el libro "El camino del artista" de Julia Cameron, escrito en 1992, en pleno auge de los libros de autoayuda, ha visto un resurgimiento entre artistas emergentes… A tono de la fuerte influencia que ha tenido la auto-teoría en cuerpos de obra artística de las últimas décadas. Hoy en Mondesign, la práctica de llevar un diario, y consejos para quienes quisieran empezar o explorar su potencial expresivo –acercándonos a las prácticas de artistas como Coco Capitán, Ed Templeton, Vinca Petersen, Lina Scheynius y Clem MacLeod.
No es necesario haber leído “El camino del artista” para saber que llevar un diario ha acompañado durante mucho tiempo la vida creativa; es más, gran parte de su retórica puede resultar un poco prosaica hoy… Y, en grandes rasgos, lo que ha hecho a este libro más famoso es la práctica fundamental que predica, la de las "páginas matutinas" (escribir tres páginas a mano de flujo de conciencia apenas despertarse).
Sophie Calle convirtió las páginas de su diario en obras de arte que evocan intimidad y control; los cáusticos garabatos de Tracey Emin se han transformado en esculturas de neón; y David Wojnarowicz escribió más de 30 diarios durante su corta vida, varios de los cuales se convirtieron en obras fundamentales de la literatura queer. Ya sea escribiendo por amor, por política o por autodefinición radical, cada artista aparentemente ha compartido la compulsión de ponerle lápiz a papel para que sus experiencias cobren sentido. Figuras literarias desde Joan Didion hasta Susan Sontag han escrito mucho sobre el poder de esta práctica; en las palabras de Sontag –el diario no solo le permitía expresarse más abiertamente de lo que podía hacerlo con cualquier persona; le permitía crearse a sí misma.
Como para todo… Excepto, capaz, para esa receta increíble que te enseñó tu abuela… No hay una fórmula única para llevar un diario. Por si lo que te resulta más accionable son ejemplos puntuales de cómo afrontar este desafío, te contamos a continuación un poco de lo que han compartido algunos artistas reconocidos internacionalmente cuyas prácticas se anclan en el acto de llevar sus pensamientos a papel.
Coco Capitán no siempre sigue la regla, pero la regla es despertarse por la mañana, desayunar y escribir antes de hacer cualquier otra cosa. Odia las libretas con líneas o cuadriculadas; le molestan muchísimo. Necesita páginas en blanco; que nada pretenda determinar dónde hay que escribir. Sin líneas, –no hay reglas. Coco Capitán sostiene que lo más importante es comprometerse a hacerlo, por sobre todo… Y recordar que, al menos en teoría, un diario es solo para ti, nadie más va a leerlo. Así que ¿por qué no escribir sin filtro, sin exigencias ni expectativas?
Ed Templeton comenzó a escribir diarios inspirado por su abuela. No lleva una constancia diaria, de vez en cuando, se siente obligado a escribir lo que pasa ciertos días. Aunque puede que no escriba todos los días, sí dibuja algo casi todos los días. Dice no utilizar la plataforma para escribir sobre nada profundo, ni reflejar pensamientos particularmente profundos. Usa una pluma estilográfica y tinta, algo bastante arcaico y que es un poco molesto para viajar; pero la forma en que la tinta se adhiere al papel es algo que le fascina. Lleva 2 diarios en paralelo, uno más grande en el que usa tinta, y uno pequeño, que lleva siempre consigo, en el que usa lapicera o lápiz, o lo que sea que tenga a mano para hacer bocetos rápidos. Su momento favorito para escribir es al final del día, frenéticamente, antes de ir a la cama.
Vinca Petersen dice que solía escribir diarios cuando estaba tramando algo realmente emocionante. Por ejemplo, escribía diarios cuando viajaba por África en coche y escribía igual diez cuadernos. Pero también escribe diarios cuando no tiene pareja… En su intento de explicar el porqué, dice que recuerda que alguien dijo una vez que lo fundamental en una relación es tener un testigo de tu vida. Vinca Petersen entiende que quizás un diario es una especie de testigo pasivo. Su consejo principal: –crear objetos. Sostiene que ya no creamos objetos con tanta frecuencia. Sugiere imprimir las fotos, guardarlas en cajas debajo de la cama. Escribir en diarios. Y… Que si lo que tenés son notas en tu teléfono o computadora, imprimirlas en algún momento y guardarlas en un cuaderno.
Para Lina Scheynius escribir es crucial, le permite expresar el caos y plasmarlo en papel, poder expresar en palabras pensamientos que aún tal vez no tiene el valor de decir en voz alta. Escribe tanto en digital como a mano, pero el único que lleva con regularidad es una libreta física que lleva consigo siempre. Su consejo es buscar la forma en la que te sientas seguro de que tus palabras son solo tuyas… Es la única forma de escribir con libertad, sin filtro.
Clem MacLeod sostiene que lo importante en llevar un diario es plasmar sentimientos. Empezó a escribir para lidiar con una crisis nerviosa a los 14 años, tras leer el ensayo seminal de Joan Didion. En su ensayo, Didion describe a quienes llevan diarios como de otra raza, como personas solitarias y reacias, personas con tendencia a reorganizar las cosas. Clem MacLeod necesita calma para ser creativa. Escribe páginas matutinas a diario, es la descarga mental que necesita. Le permite quitar las telarañas y acallar el ruido. También fomentar el de prestar atención. Su consejo es escribir sin filtro… Su diario es el espacio sobre el que desea tener menos control.
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